EL DISCO DE GUSTAVO CERATI LLENO DE ROCK, RIFFS Y VIGENCIA: EL DETRÁS DE ESCENA DE ESTA OBRA MAESTRA

Ahí Vamos, lanzado en abril de 2006, no solo fue el regreso de Gustavo Cerati a sus raíces más rockeras y directas, sino que se convirtió en un pilar fundamental del rock en español.
Es un disco que suena tan actual hoy como hace dos décadas. Aquí algunos puntos clave que marcaron este álbum:
El Sonido de las Guitarras
Después de la experimentación electrónica de Bocanada y Siempre es Hoy, Cerati decidió volver a las guitarras distorsionadas. Fue un trabajo de relojería junto a Tweety González y Richard Coleman, logrando un audio impecable que le valió varios Premios Gardel y Grammys Latinos.
Hits Inoxidables
Es difícil encontrar un álbum donde casi todos los temas hayan tenido rotación masiva. Canciones como:
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«Crimen»: Una balada clásica que rompió todas las fronteras.
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«La Excepción»: Con ese riff potente que abre el disco con toda la energía.
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«Adiós»: Co-escrita con su hijo Benito, que se transformó en un himno de resiliencia.
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«Lago en el Cielo»: Considerada por muchos (y por el mismo Gustavo) como una de sus composiciones más bellas.
La Gira y el Reencuentro
El éxito de Ahí Vamos fue tan abrumador que preparó el terreno para la burbuja emocional que significó el regreso de Soda Stereo en 2007 con la gira «Me Verás Volver».
Este disco no fue solo un «regreso al rock», fue una producción milimétrica donde Cerati se obsesionó con el audio de las guitarras. Aquí tenés data técnica y curiosidades que lo hacen único:
1. La «Legión» de Bateristas
Aunque el disco suena compacto, Gustavo buscó un color diferente para cada canción y usó a cuatro bateristas distintos, algo poco común para un solo álbum:
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Fernando Samalea: El histórico compañero aportó la mística.
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Emmanuel Cauvet: Aportó frescura y precisión.
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Pedro Moscuzza: Le dio un toque más alternativo.
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Bolsa González: (Ex baterista de Pappo) Fue clave para lograr ese sonido crudo y pesado de los riffs más rockeros.

2. El Dream Team de la Ingeniería
Para que el disco sonara con esa «patada» internacional, Cerati armó un equipo de ingenieros de élite:
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Héctor Castillo: Ingeniero venezolano que había trabajado con David Bowie y Lou Reed. Fue fundamental para lograr ese sonido de guitarras al frente.
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Howie Weinberg: El disco se masterizó en Nueva York con este legendario ingeniero, responsable de masterizar nada menos que el Nevermind de Nirvana. Eso explica por qué el álbum suena con tanto volumen y claridad.
3. Curiosidades de las Canciones
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«Crimen» casi queda afuera: Originalmente, Gustavo la escribió pensando en ofrecérsela a Shakira. Sus músicos lo convencieron de que era un hit propio demasiado grande para dejarlo pasar.
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El aporte de Richard Coleman: Richard no solo tocó la guitarra, sino que co-escribió varios temas (como «Caravana» y «Jugo de Luna»), devolviéndole a Gustavo ese lado más oscuro y post-punk que tenían en sus inicios.

4. Setup Técnico (Para los fans de los equipos)
Si te fijas en los videos de la época, Gustavo dejó de lado las texturas electrónicas y volvió a usar:
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Guitarras: Su clásica G&L Telecaster (Candy Apple Red) y la PRS Multifoil fueron las protagonistas. También incorporó la acústica Taylor T5.
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Amplificadores: Usó mucho los Vox AC30 combinados con Bogner, buscando esa saturación valvular clásica pero moderna.
Dato de color: La gira de Ahí Vamos fue la más extensa de su carrera solista (76 shows), incluyendo un hito histórico: fue el primer artista argentino en llenar la sala The Forum en Londres.