COBERTURA ESPECIAL DE GUSTAVO PIGLIA PARA ROCK AR

Hay lugares que guardan el eco de la historia del rock argentino, y los Estudios Ion son, sin duda, su catedral. En ese entorno de consolas históricas y acústica perfecta, Alfredo Peria se encuentra dando vida a su próximo material discográfico, un trabajo que promete consolidar la evolución .
Tuvimos el privilegio de presenciar la jornada de grabación de ayer, y la atmósfera que se respira es de pura creatividad y precisión técnica. Gran parte de esa magia se debe al trabajo de Pablo Acevedo, el técnico de grabación responsable de capturar la esencia de este proyecto. Bajo su pericia, el estudio se transforma en un laboratorio donde la mística de Ion se cruza con la modernidad sonora que exige la visión de Peria.
En esta oportunidad, Alfredo se rodeó de una formación sólida y con mucho oficio para plasmar las nuevas canciones. Las sesiones contaron con el pulso rítmico de Hugo Jujines en batería y la profundidad de Mario Díaz en el bajo, conformando una base potente sobre la cual se desplegaron las texturas de la guitarra de Martin Coccini.
Peria, pionero absoluto del techno y el dark wave en Latinoamérica desde los días de Mimilocos, demuestra una vez más que su radar artístico sigue apuntando al futuro.

Durante la jornada, pudimos notar cómo las nuevas composiciones mantienen esa lírica punzante que caracteriza a Alfredo, pero potenciada por una banda que suena ajustada y vibrante. Lo que presenciamos en Ion no es solo el registro de un disco; es el pulso vital de un artista que sigue encontrando en el estudio su lugar natural de experimentación. Con el respaldo técnico de Acevedo y una formación de lujo, este álbum se perfila como una de las piezas fundamentales para el calendario musical de este año.
De los temas que pudimos escuchar en la intimidad del control, «Con solo mirarte» destaca como un verdadero «temazo» que tiene todos los elementos para convertirse en un hit radial. Por otro lado, «Materia estelar» reafirma esa búsqueda de melodías envolventes que definen el espíritu de este nuevo disco.
El tracklist de «El eslabón perdido» se completa con piezas como «Chart», «Campo Libre», «Minutos», «La Plaza», «Lazo Real», «Sentidos (New Beginning)», «La Cabeza» y «Valle de Lágrimas», además de los bonus tracks «Siete Days» y «Víctima».

Peria, pionero del techno y el dark wave local, demuestra una vez más que su radar artístico sigue vigente, pero esta vez apostando por la luminosidad del pop. Lo que presenciamos en Ion no es solo el registro de un disco; es el pulso vital de un artista que sigue encontrando en el estudio su lugar natural de evolución. Sin duda, uno de los lanzamientos más esperados del año.
Entre toma y toma, hubo espacio para un momento de relax que se transformó en uno de los puntos altos de la jornada. El joven guitarrista Francisco Pigliapoco improvisó un set de temas que dejó a todos los presentes fascinados, aportando una dosis extra de virtuosismo y frescura a la atmósfera del estudio.
La etapa final y los toqu
es definitivos de este material quedarán en manos de Jorge Nieto, asegurando ese sello de calidad.
La propuesta estética se completa con una fuerte apuesta audiovisual. En este sentido, destacamos la labor de Adrián García, quien no solo participó en las grabaciones, sino que fue el responsable de la versión y edición de video para el tema «Campo Libre», logrando una pieza que traduce visualmente la nueva energía de la banda.
Sin embargo, el corazón del disco late en sus letras. Las nuevas canciones tienen esa magia lírica inconfundible de la dupla Alfredo Peria y Cecilia Olariaga, una firma que asegura profundidad, poesía y esa identidad única que los seguidores de Alfredo saben reconocer al primer verso
Agradecemos a Alfredo Peria y a todo su equipo por habernos permitido cubrir esta primera sesión de grabación y ser testigos del nacimiento de este gran proyecto.
Esto fue solo el inicio: aún queda mucho camino por recorrer en esta producción donde se sumarán invitados de lujo para terminar de dar forma a canciones que, sin duda, quedarán marcadas en la historia grande de Alfredo Peria.