PRESENTA «CREAR» UN DISCO QUE SURGE DE LA CANALIZACIÓN EMOCIONAL Y ESPIRITUAL DE UN SER TRANSITANDO DIVERSOS ESTADOS DENTRO DE LA EXPERIENCIA HUMANA CUYA FINALIDAD ES TRANSMITIR Y COMPARTIR UN POCO DEL MUNDO

Nana Arguen nació en la ciudad de Buenos Aires.
Desde pequeña estuvo inmersa en un mundo musical creado por sus padres, arduos amantes de este arte.
Ya desde los inicios, en su casa sonaban melodias de Spinetta, Charly Garcia, se reproducían memorables discos de Queen, Pink Floyd, Led Zeppelin, The Rolling Stones, entre otros.
Su primer contacto con una guitarra fue a los 10 años intentando hacer sonar la Fender para zurdo de su padre. Un año después recibe como préstamo una guitarra española de parte de su tía y comienza a tomar sus primeras clases.
Desde muy chica ya se interesaba por hacer algunas composiciones musicales con letra junto a sus hermanos.
La literatura siempre estuvo presente en su vida ya que sus padres eran amantes de la buena lectura y de la escritura.
Con el tiempo, el estudio de la guitarra comenzó a hacerse mas formal y pasó por diversos profesores particulares e instituciones que la nutrieron de recursos para poder enriquecer sus composiciones.
En el año 2016 sacó su primer disco titulado “Destellos” compuesto por canciones instrumentales que se fueron gestando en los años anteriores y en donde conviven variedad de géneros y texturas musicales.
A partir de ese momento comienza a tocar su música en vivo y en el año 2019 gana una beca de La Bienal siendo seleccionada en una convocatoria de mas de 14.000 bandas y solistas.
Paralelamente siguió componiendo asiduamente pero esta vez como cantautora. Además de ser una forma de disfrute y canalización emocional, la música comenzó a representar una oportunidad de comunicar un mensaje mas directo a través de las palabras y es por eso que en su nuevo material aparece naturalmente el canto como nuevo elemento.
Actualmente se encuentra presentando su último disco titulado “CREAR” el cual fue producido por Rodrigo Crespo.

RESEÑA “CREAR”
CREAR es un disco compuesto por doce canciones que surgen de la canalización emocional y espiritual de un ser transitando diversos estados dentro de la experiencia humana cuya finalidad es transmitir y compartir un poco del mundo interior de quien canta.
Es así que desde el comienzo se van manifestando vibraciones que fluctúan entre la extroversión y la introspección, la alegría y la tristeza, la fragilidad y la fuerza, la luz y la oscuridad. Lo etéreo pero tambien lo terrenal. Lo dual se integra en la totalidad y se disuelven las polaridades.
Todas las composiciones fueron abordadas priorizando la simpleza y la calidez de la canción, dejando lugar a la expresión sensible de la vulnerabilidad y conservándo la pureza inicial de cada pieza.